06.02
2010

Publicado en La Vanguardia el 5/02/2010

nelson-winnie-mandelaEn 1964, Nelson Mandela y otros seis activistas fueron condenados a cadena perpetua. Apenas unas horas después, Winnie Madikizela-Mandela, esposa de Nelson, demostró su coraje y desafió a las autoridades con un grito que quedó para la historia: “Yo continuaré la lucha”, desafió. A sus 73 años, continúa teniendo un carácter de hierro. Sea la causa que sea. En una carta dirigida a los medios la semana pasada, Winnie amenazó con emprender acciones legales contra el director sudafricano Darrell Roodt, quien iniciará en mayo el rodaje de la película Winnie,biopic de la heroína antirracista. La esposa de Mandela hasta 1996 censuró duramente que el cineasta no se hubiera puesto en contacto con ella. “Es difícil de entender como una producción que lleva el nombre de una persona, que no ha sido consultada, puede ser apropiada o puede contar toda la historia de la vida de su protagonista”, apuntaron sus abogados. Roodt, quien lleva seis años trabajando en la película, alegó que el guión está basado en una biografía publicada hace cinco años que no recibió quejas en su momento.

No es suficiente para Winnie. Tras el fracaso de una reunión entre las partes la semana pasada, la ex señora Mandela dijo estar “extremadamente preocupada” y pasó al ataque: exhortó a sus representantes a “proteger su esfera de privacidad personal lo mejor posible en tiempos difíciles y sumamente turbulentos”.

Los defensores de la madre de la nación no han tardado en aparecer. El sindicato de actores, que ya criticó la elección de la estadounidense Jennifer Hudson en el papel protagonista en lugar de una actriz local, disparó con bala: “Es repugnante que algunos productores usen a nuestros héroes de la lucha de liberación en Sudáfrica como una máquina de hacer dinero sin consultar a los líderes ni a sus familias”, señalaron. La indignación de Winnie también ha saltado a la política. Un portavoz del Congreso Nacional Africano, partido del presidente Zuma, negó que el partido vaya a posicionarse oficialmente pero apuntó que “por cortesía y respeto”, Roodt debería haber preguntado a la protagonista.

El quid de la cuestión es cómo tratará el filme los episodios más controvertidos de una de las figuras más idolatradas – y también odiadas-del país. Aunque el director dijo no tener ninguna intención de perjudicar la imagen de nadie, hay expectación (léase también preocupación) por conocer si el filme exprimirá más sus méritos de defensora de los derechos humanos o hará más hincapié en su lado más radical en los años duros del apartheid. Acusada de torturadora, Winnie no es una figura controvertida por azar. En uno de sus discursos más encendidos de los sesenta – y más recordados por sus detractores-señaló: “Con una caja de cerillas y nuestros collares, liberaremos a este país”, en referencia a la forma en que se ajusticiaba a los espías en los townships, a quienes se colocaba un neumático impregnado de gasolina en el cuello y se le prendía fuego.

Los productores de la película han asegurado que el rodaje se iniciará según lo previsto ya que legalmente no es necesario el consentimiento de su protagonista y justifican su decisión en aras de la honestidad: “Si el guión tiene que ser aprobado por Ms. Mandela (…) el mundo podría cuestionarse la credibilidad del filme”.

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