2010
Publicado en La Vanguardia el 14/03/2010. Johannesburgo, Corresponsal.
Hace dos décadas, el estado indio de Jammu, en Cachemira, era una cuestión de caridad. Nadie creía que fuera un lugar para hacer negocios. Tampoco el resto de India parecía una oportunidad. Sin embargo, veinte años después, el país es una potencia emergente indiscutible en el mundo. Para el experto en desarrollo Vijay Majahan, tras viajar por Áfricapara analizar sus mercados, lo ocurrido en su tierra natal podría repetirse. “Entonces pocos imaginaban que India sería el poderoso mercado que es hoy. Pero se puede decir lo mismo de África.He visto en este continente lo que vi quince años atrás en India o China. Y hoy Áfricaes un mercado de oportunidades mucho mayor”, asegura a La Vanguardia.
Las cifras macroeconómicas aguantan su tesis. Si el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, dijo que el siglo XXI sería “el siglo del crecimiento y la oportunidad en África”,esta semana el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, subrayó la solidez de la economía africana y anunció un crecimiento medio para este año y el próximo del 4,6%. El mayor incremento fuera de Asia y superior al de Rusia o Brasil. Y no es que la crisis no haya golpeado duro. Durante la recesión global, Áfricadetuvo su crecimiento anual de hasta el 7% – una cifra equiparable a la de India y China-de la última década y se situó en unas tasas de crecimiento similares a las de “sólo” los países de Oriente Medio.
Pero Majahan no se apoya únicamente en macrocifras. Para el autor del libro Áfricadespierta,la clave está en una nueva clase consumidora, ambiciosa, formada y sin recuerdos colonialistas, de la que empiezan a surgir emprendedores de éxito. Y el mercado es jugoso. “Áfricatiene más de 900 millones de habitantes o clientes potenciales entre los que está emergiendo una clase consumidora de casi 300″, señala. Por primera vez, al beneficio de la extracción de materias primas se le une el consumo de bienes privados o servicios; un sector que constituye el 40% del PIB en las diez primeras economías africanas. “Esa gente necesita ropa, refugio, comida o móviles y que sean baratos”, señala Majahan.
El director de la división económica del grupo financiero Standard Bank en Sudáfrica, Goolam Ballim, prefiere dirigir su optimismo al futuro próximo. Porque aún es más apetecible: “En el 2050 la población en Áfricase duplicará y será de dos mil millones, un mercado enorme que demandará miles de productos de bajo coste”, apunta.
Aunque gran parte de la población africana sigue siendo pobre, el mercado sí apunta un mayor movimiento. Tras tocar fondo en el 2002, cuando Áfricasignificó apenas un 1,7% del comercio mundial, en el 2008 ya se situaba en un 3% del total; una cifra insuficiente si se tiene en cuenta que el 15% de la población mundial es africana. Pero, para Ballim, es una cifra condenada a aumentar ya que, en los últimos diez años, se han duplicado tanto las importaciones como las exportaciones entre Áfricay los cuatro gigantes emergentes: “China, India, Brasil y Rusia serán la segunda, cuarta, séptima y octava economía del mundo en el 2030, respectivamente, y mucha parte de ese crecimiento depende de su lazos con África,sus materias primas y consumidores; la relación se multiplicará seguro”, opina.
A pesar de los históricos factores de riesgo del continente, como la inestabilidad política o la corrupción, Áfricaempieza a ser un lugar atractivo para invertir. Según un estudio del economista de la Universidad de Oxford Paul Collier, un millar de empresas africanas que cotizaron en bolsa entre el 2000 y el 2007 tuvieron un retorno anual de capital hasta un 65% superior al de empresas similares de China o India.
En conversación telefónica, Collier concede que la situación es comparable a la de Asia hace quince años pero sin exagerar: “Áfricaestá ahora como lo estaban India o Vietnam en la década de los setenta; su potencial es similar. La pregunta es: ¿Áfricase convertirá en India o se quedará a medio camino como Vietnam? La respuesta correcta, creo, es que algunos países avanzarán y otros no”, analiza.
Para Collier, la evolución de Áfricadependerá de la capacidad para transformar sus servicios e infraestructuras – el continente tiene los costes de transporte más altos del mundo-gracias al dinero que llegue del exterior. “Los costes de producción están aumentando en China, así que el gran desarrollo llegará cuando el Gobierno chino empiece a recolocar sus empresas en África,algo que podría ocurrir en una década debido a los bajos salarios y la mejor localización respecto a los mercados occidentales”.

No hay comentarios.
Añade tu comentario