2010
Publicado en Dinero el 21/03/2010
Los jueves Yeoville se despereza cuando sale el sol. Es un barrio inmigrante del centro de Johannesburgo, de aromas africanos, y soporta la etiqueta de “no recomendable” con resignación. En el mercado, las frutas y hortalizas pelean el espacio con telas, ropa y cinturones de piel artificial. Hay de todo. Una tendera oronda, de sonrisa fácil y olfato afilado para detectar rands en bolsillo ajeno, alarga una guitarra española al paso del curioso de tez blanca. Aunque el adjetivo del instrumento es por figurar. Las entrañas de la guitarra no engañan: made in China.Su precio tampoco: dieciocho euros y un afinador eléctrico de regalo… fabricado en Vietnam.
Ados golpes de volante, el orgulloso barrio de Bruma, uno de los chinatowns más grandes de Sudáfrica, corrobora en un enorme mercado volante que el país asiático, y sus productos accesibles para el bolsillo africano, hace tiempo que llegaron para quedarse. Pero no sólo. China lidera un cuarteto de potencias emergentes junto a Brasil, India y Rusia – bajo las siglas BRIC-que han puesto sus miras comerciales en África.
La relación es bilateral. Si Áfricacelebra como lluvia en el Sáhara la inversión extranjera en sus infraestructuras y sus productos de precio ajustado, los países del BRIC recogen buena parte de la riqueza mineral del subsuelo africano y tienen en el continente un mercado enorme donde colocar sus productos: 900 millones de africanos, que llegarán a ser dos mil millones dentro de cuarenta años, según cálculos de las Naciones Unidas.
Hay analistas que señalan a Áfricacomo el mercado potencial más jugoso desde la Asia de los años 70. No se trata del BRIC en África.Ya es el Bric y África.
CRECIMIENTO RELÁMPAGO “La historia entre Áfricay el BRIC justo acaba de empezar”. La frase, del economista sudafricano Jeremy Stevens, del Grupo Standard Bank (SB), denota más excitación por el futuro que precisión. Porque los intercambios comerciales entre el cuarteto emergente y el continente africano llevan carrerilla: De 2000 a 2008, pasaron de 22.300 millones de dólares a 166.000. Siete veces más. En algunos países la irrupción de Pekín, Brasilia, Nueva Delhi y Moscú ha sido avasalladora y hasta en siete naciones africanas el 30% de su PIB corresponde al comercio con el BRIC.
En realidad, Stevens se refiere a que el futuro pinta aún mejor. China, India y Brasil ya están entre los diez principales socios comerciales de África- Rusia es el decimoquinto-,pero seguirán creciendo y para ello deberá echar mano del mercado y las materias primas africanas.
Un informe del grupo financiero SB estima que en apenas veinte años, China, India, Brasil y Rusia serán la segunda, cuarta, séptima y octava economía del mundo y albergarán hasta dos tercios de la población mundial. La ecuación de economía boyante y extensa población brinda una oportunidad a África.
Los comercios africanos ya se han empezado a llenar de productos Bric.Desde Bamako, el maliense Kalifa Sidibé, aspirante a policía, certifica con un ejemplo cotidiano que la incursión china en Áfricaes una realidad palpable. “Antes casi no se veían motos en la ciudad, ahora cada vez hay más”, dibuja desde el móvil. La respuesta está en la flexibilidad para adaptarse al bolsillo africano de la KTM Djakarta, de fabricación china. En Mali se consigue por menos de 400 euros.
Para el profesor en desarrollo económico de la Universidad de Oxford, Stefan Dercon, las cuatro subpotencias han llegado para quedarse y revolverlo todo. “El BRIC está cambiando la dinámica de África,si no la ha cambiado ya completamente. Los gobiernos africanos trabajan en dirección a ese cuarteto. No es que EE. UU. o los países europeos no cuenten, pero la relación ha variado totalmente”, explica.
Comercialmente, los países africanos con mayor relación económica con el BRIC son Sudáfrica, Angola, Nigeria y Egipto, pero el trato goza de buena salud en países más inestables. Dercon relativiza las acusaciones hacia el gigante chino, a quien se afea un pragmatismo comercial que a veces hace oídos sordos a la falta de democracia. “Hay preocupación por los contratos en países corruptos, pero americanos y europeos también se han movido históricamente por interés; lo novedoso es que se han creado nuevas maneras de relación”, asegura.
NO SÓLO PETRÓLEO La explotación del vergel mineral del subsuelo africano está marcada en rojo en las agendas de los mandatarios del BRIC. Según el Banco Mundial, en el 2008, el 85% de las exportaciones a China provenían de cinco países con pies de petróleo como Guinea Ecuatorial, Nigeria, Congo,
Sudán o Angola. Pero que el comercio BRIC-Áfricase dispare no pasa sólo por los tesoros del subsuelo. Según el especialista en desarrollo Vijay Majahan, de 300 a 400 millones de africanos están escalando hacia una clase consumidora – muchos de bolsillo humilde-,ávidos de productos y servicios. “El 86% de la población mundial vive en países subdesarrollados y muchas empresas se han dado cuenta de que es un mercado idóneo para crecer”, apunta. En la pobreza de la población africana el autor de Africa rising ve una oportunidad. “En Áfricahay mil millones de personas y la red de hospitales, comunicaciones o infraestructuras está por crear. El mercado es enorme. India ya está desarrollando coches de dos mil dólares, China exporta televisores, móviles o ropa barata y Brasil material agrícola”, dice. Las cifras refuerzan el peso del sector. Diez países africanos deben el 40% de su PIB al sector servicios. En India supone el 53%.
Desde Nigeria, uno de los países con más músculo económico y el más poblado del continente con 140 millones de habitantes, se apuntan a la visión optimista pero con matices. La tensión política de los últimos meses, con un presidente ausente por enfermedad y un sustituto con pocas ganas de dejar su sillón, han enturbiado la sensación de crecimiento de los últimos años.
De hecho, la inestabilidad política no es una excepción en algunas zonas de Áfricay se une a la corrupción como motivos de freno para el futuro económico de todo el continente. Henry Ogusanya, responsable de marketing de la empresa de seguros sanitarios Total Health Trust, desconfía de la zozobra política pero apunta, en conversación telefónica desde Lagos, la revitalización del país a partir de la de un sector casi residual hace un par de años. “Llevo años en el mercado de los seguros médicos y en los últimos meses está creciendo mucho y se ha estabilizado en nuestra economía. Las perspectivas de futuro del negocio son muy buenas en el futuro próximo”. Y subraya otro dato para el optimismo: la vuelta a casa de los expatriados con estudios que algunos analistas cifran en 10.000 durante el 2009 sólo en Nigeria.
Y ahí es donde aparece China. “En el último año, máximo dos, ha habido una ola de retornos de trabajadores cualificados. Algunos de la mano de multinacionales, otros muchos para emprender un negocio privado y algunos han sido reclutados por empresas estatales o de China, que se ha introducido enormemente en el país”, dice Ogusanya.
CHINA MARCA EL PASO El análisis sobre el terreno nigeriano apuntala la sensación de que China lleva la batuta en las relaciones comerciales BRICÁfrica.Así es. China representa el 65% del total de importaciones de corte africano en el BRIC, India el 20%, Brasil el 11% y Rusia el 5%. Y Pekín quiere seguir siendo líder. Sus recientes movimientos para establecer 21 zonas económicas especiales (ZEE) en países africanos significan una apuesta decidida por estrechar lazos comerciales y contribuir a la industrialización de África.
Estas ZEE combinan una inversión para crear infraestructuras de clase mundial, con facilidades administrativas e incentivos fiscales para que empresas chinas den salida a sus productos en el extranjero y sean firmas competitivas en suelo africano.
El economista británico en Oxford, Paul Collier, ve en esa aproximación física de China, un paso clave para el futuro del continente. “Si a las grandes oportunidades de negocio en África,añadimos unos costes de producción en China cada vez más elevados, creo que, antes de diez años, China recolocará algunas de sus empresas en el continente para reducir costes. Si esto ocurre, el cambio será espectacular”, sostiene. Pero, para Collier, el crecimiento de Áfricadepende de otro invitado: Brasil. “Es un país puntero en agricultura y si puede trasladar su experiencia a la enorme cantidad de tierra africana inutilizada, será un paso importantísimo para ambos actores. Si se le añaden los trabajadores y productos chinos, se crearía un mercado brutal”, pronostica Collier.

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