12.06
2010

Ke Nako Sudáfrica

Publicado en La Vanguardia el 10/06/2010. Johannesburgo

sudafrikKe Nako Sudáfrica. Es la hora de Sudáfrica. El país se lanzó ayer a la calle para dar una lección. Quizás los Bafana Bafana no tengan opciones de ganar. Quizás falten detalles por pulir. Quizás las desigualdades sociales sigan ahí y el fantasma de la delincuencia amenace con emborronar la realidad. Pero ayer Sudáfrica salió a la calle para decirle al mundo que lo había conseguido. Mañana empieza el Mundial. El primero en suelo africano. Y Sudáfrica fue ayer la alegría en estado puro.

A las doce en punto les dejaron gritárselo al mundo. Al mediodía, todos los sudafricanos estaban citados en la calle para hacer sonar su vuvuzela – trompetas de plástico de ruido ensordecedor-y dar su apoyo a su selección. La respuesta fue masiva. Miles de personas, muchas con la camiseta amarilla del equipo nacional, tiraron de pulmones para convertir las principales ciudades sudafricanas en un eco atronador y un desfile de banderas, colores e ilusión. Un carnaval. Cuando, en 1994, el arzobispo Desmond Tutu calificó al país que nacía con la democracia de “nación del arco iris”, probablemente se refería a días como el de ayer.

Sudafricanos negros, mestizos, indios y blancos inundaron las calles de banderas, pelucas, caras pintadas y vuvuzelas. También los hombres de Carlos Alberto Parreira se sumaron a la fiesta. A bordo de un autobús descapotable, los jugadores de la selección se pasearon por las abarrotadas calles de Sandton, en Johannesburgo, para compartir la locura por el Mundial.

A Thebo Makisa se le escapaba la risa de felicidad. “¿Que si estoy contento? El mundial ya está aquí, pasado mañana – por mañana viernes-todo el mundo verá que podemos acoger el Mundial. Estoy orgulloso. Muchos pensaban que no podríamos y aquí estamos”, explica con cientos de trompetas de telón de fondo. Antes de despedirse, Makisa esquiva el adiós para justificar el ruido. “Las vuvuzelas son parte de nosotros, las hacemos sonar para decir que estamos contentos; tenéis que entenderlo, somos felices”, decía. Su colega Godfrey insistía en dar su voz: “Esto es por Mandela, sin él no tendríamos el Mundial aquí”. Toda Sudáfrica espera que el líder de la lucha antiapartheid aparezca el viernes en la ceremonia inaugural, que esta noche tendrá como aperitivo un concierto de estrellas como Shakira, Black Eyed Peas o Angelique Kidjo. “Que Madiba venga a saludar y que luego Sudáfrica gane a México”, soñaba Godfrey.

Parreira dijo hace unas semanas que con el apoyo de los sudafricanos, los Bafana Bafana podían llegar lejos. Tendrán que ir al fin del mundo.

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