2010
Publicado en La Vanguardia el 24/06/2010. Soweto, Sudáfrica
Cuando el árbitro pitó el final del partido entre Nueva Zelanda e Italia, Fabio Cannavaro hizo una mueca gris. Con la mirada dolida por el empate, sí, pero sin rastro de abatimiento. Porque en cuanto acabó el segundo partido de los azzurri en el Mundial, al defensa se le puso cara de gran capitán. Sabía que Italia se la iba a jugar en el último partido, contra Eslovaquia, y que Italia le iba a necesitar más que nunca.
Cannavaro hoy cumplirá su partido 135 con la selección italiana y quiere seguir poniendo tierra de por medio como el jugador con más partidos con la zamarra azul. Maldini, segundo, se quedó en 126. Seguirá sumando si Italia no vuelve a fallar porque hoy se la juega ante Eslovaquia. El empate podría valerle si Paraguay vence a Nueva Zelanda, pero el peligro atenaza la atmósfera en un grupo donde todos están vivos.
El ex central del Madrid deberá rememorar tiempos pasados para evitar la debacle de los suyos. En el 2006 fue el baluarte de la zaga que se proclamó campeona del Mundo en Alemania. Sus buenas actuaciones le valieron un más que polémico Balón de Oro aquel año. Pero, a punto de cumplir 37 años y marcharse a completar un retiro de oro en Abu Dabi, no se ha visto nada en Sudáfrica de aquel Fabio Cannavaro que deslumbró al mundo. Al revés.
El capitán, que ha insinuado su retirada de la selección tras el Mundial, no quiere terminar aún su idilio con la azzurra.Y no muestra ni una fisura en su confianza en el grupo. Al aterrizar en Sudáfrica, recortó a quienes achacaban falta de magia entre los escogidos por Lippi. “Es verdad que no podemos jugar como los brasileños, españoles o portugueses, pero nadie defiende como nosotros. Italia es la campeona y tenemos la obligación de creer en nosotros hasta el final”, ordenó.
Pese a esa fe, Lippi rezaba ayer para que Pirlo pudiera coger la batuta ante Eslovaquia, que se frota los ojos por estar disputándose el pase a cuartos hasta el final. El veterano cerebro de los italianos, que se perdió los dos primeros partidos del Mundial por lesión, será duda hasta última hora. Pero las bajas no agarrotan a Italia. A lo largo de la historia, a los italianos no les han sudado las manos por estar en el filo de la navaja y con veteranos en la plantilla como Camoranesi o Gatusso, que hoy podría regresar al once, no parece que el peso de la responsabilidad sea el principal enemigo. El juego, sí. La falta de ideas en los partidos contra paraguayos y neozelandeses dejó tocada la condición de favorita de Italia, a quien, hasta ahora, se le ha visto un juego sin frescura y de una lentitud desesperante.
Aunque en el seno de la veterana selección no daba la sensación de que una derrota ante los eslovacos los dejaría fuera. Esa posibilidad no existe para ellos. Porque Italia no duda.

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